Antonio Martínez Ares

Publicado en por Aldea Global

Hoy decidido echar mi vista unos años atrás y volver a abrir la puerta, esa que ya me abriera mi artista de cabecera y amigo de toda la vida, aquella noche en el círculo mercantil de mi pueblo, a un pirata muy especial que tanto influyó en el transcurso de mi juventud (musical, artística e ideológicamente)

Para quienes no sepan de quien hablo, Martínez Ares es un compositor, letrista, músico, cantante, productor... Pero sobre todo, un poeta gaditano. Del barrio de Santa María ni más ni menos (recomendación: paseen cuando puedan por ese barrio). Antonio empezó con tán solo 17 años componiendo la letra para a una comparsa en el carnaval de Cádiz de 1984. Lo que empezó como una lección de su padre (distinguido personaje del mundo carnavalesco) para apartarle de tan ingrato mundo, acabó definiendo el sentido de su vida. De ahí en adelante no faltó ni un año a la gran cita gaditana de febrero hasta su adios en el Teatro Falla de 2003. A partir de ahí decide orientar su carrera al mundo de la música y comer de él, componiendo tanto para otros cantantes (incluso b.s.o. de una pelicula), como para él mismo en su disco "por Martinez Ares", amén de sus nuevos proyectos en el mundo del teatro. Aunque, a pesar de todo, se le sigue conociendo como el niño del carnaval.

Con un estilo muy peculiar, elegante y poético a partes iguales, no reñido con sus letras explosivas y polémicas que algún que otro disgusto le causó y que acusaban directamente a todos los estamentos sociales y políticos. Un poeta que escandalizó y enamoró en la misma proporción con una letra y música muy establecida en una temática innovadora y en constante evolución y revolución, que ha marcado un antes y un después en la historia del Carnaval de Cadiz.

Se podrá estar más o menos de acuerdo con lo que te propone, pero nunca te deja indiferente, atrapándote suavemente hasta que te lanza el cañonazo, su mensaje, dejándote, en la mayoría de los casos, gravemente herido. Toda una experiencia para mis oidos y mi mente, que me ha acompañado ininterrumpidamente desde que ví a esos filibusteros aquella noche de verano de 1998.

Cuantas tardes, cuantas noches, cuantos viajes bañaron tus letras, cuantas reuniones con mis compadres acabamos cantando (y, en mi caso, destrozando), cuantas noches de concurso y finales de las que arrancabas el sueño, esas letras inyectadas en mis venas, contra Franco o Pinochet, contra los toros o el maltrato, contra el Papa o contra el Rey... Describiendo el amor en ese mayo de las flores, o aquella carta de Catalina a sebastián, defendiendo la vida digna, levantando el puño o la botella, por la juventud y el futuro...Siempre con la mirada en su tacita y el piropo a sus raices. Cuantas cintas de cassettes machacadas una y otra vez. Cuanta nostalgia y revolución.

He aquí mi humilde tributo, Antonio, sin fanatismos pero sin olvidar el día que estreché tus manos de ciego. Aunque tu no te acordarás de eso.

No podría terminar este artículo sin dejar una perla. En esta ocasión se trata de la presentación del que fue su último primer premio. La Niña de mis ojos, en 2001. No pierdan detalle de este video



"Y se acabó. Si alguien quiere más sangre, que se corte las venas."

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jessi 06/20/2009 20:59

Nene, que decir...creo que no te has dejado nada atras…"carnecita de gallina" se me ponen cuando escucho esos pasadobles de este maestro.Todavia recuerdo tus primeras lesiones de carnavales y presisamente fue escuchando a la calle de la mar.Ya estos carnavales no son lo que eran, ahora se le cantan a una cama y aprovechan para criticarse entre ellos con esa rivalidad, aveces con maldad.Esto con Antonio no pasaba, el mostraba en sus letras lo que realmente pensaba pero siempre de una forma especial k no dejaba a nadie indiferente. Solo me queda decir: "Que la tacita no es la misma…que se ha vuelto majareta,regresa pronto marinero no me la hagas mas sufrir…"